8 razones para comer más alcachofas

La grandiosa alcachofa no sólo entrega un sabor delicioso al comer la parte baja de sus hojas y su tierno fondo (corazón), si no que es una poderosa planta cargada de nutrientes que otorgan diversos beneficios a nuestra salud. Se destaca por ser una buena fuente de folato, vitamina C, Vitamina K, Potasio, Manganeso, Magnesio y Fibra, además de poseer una alta dosis de compuestos antioxidantes y aportar otros minerales como Fósforo, Cobre, Hierro, Calcio, Zinc y Selenio.

A CONTINUACIÓN REVISA CÓMO LAS ALCACHOFAS POTENCIAN TU SALUD

1. Ayuda en el proceso de pérdida de peso: Una alcachofa mediana contiene tan sólo 64 kcal y aporta una importante cantidad de fibra (cerca de 10 g) la que al expandirse en parte de nuestro sistema digestivo, da la sensación de saciedad, controlando que comas en exceso y mejorando tu digestión. Su fibra soluble, llamada inulina, estimula el crecimiento de bacterias buenas en el colon y previene la acumulación de grasa visceral ayudando a mantener un peso saludable cuando es acompañada de una alimentación balanceada.

2. Ayuda a prevenir el cáncer: Todos los procesos metabólicos que ocurren en nuestro cuerpo liberan subproductos de desecho llamados radicales libres, los que pueden dañar nuestras células sanas si éstos se acumulan. La alcachofa contiene compuestos antioxidantes como la cinarina, rutina y quercetina, los que le dan una alta capacidad de absorción de radicales libres, ayudando así combatir el estrés oxidativo en el cuerpo y reduciendo las probabilidades de crecimiento de células cancerosas.

3. Ayuda a mejorar tu salud cardiaca: Consumir alcachofa se asocia con una mejora en el flujo sanguíneo. Su compuesto llamado cinarina ayuda a disminuir el colesterol LDL, principal causante de aumentar el riesgo de enfermedades cardiacas, ataque al corazón y derrame cerebral. Además su contenido de potasio ayuda a regular la presión arterial ya que actúa como vasodilatador.

4. Ayuda a controlar la glicemia: Su buen aporte de fibra ayuda a regular el nivel de azúcar en sangre, haciendo que esta se absorba más lento, regulando la insulina y previniendo así problemas relacionados con diabetes e insulino resistencia.

5. Cuida tu salud digestiva e hígado: Las alcachofas tienen cinarina y silimarina, antioxidantes que aumentan la capacidad de aumentar la producción de bilis, ayudando así a facilitar la eliminación de toxinas en nuestro cuerpo a través del hígado. También se ha demostrado que extractos de hoja de alcachofa ayudan a aliviar los síntomas del síndrome de intestino irritable (SII) como hinchazón, náuseas o diarrea leve.

6. Cuida tu salud ósea: Las alcachofas poseen magnesio, fósforo y manganeso, minerales esenciales para mantener nuestra densidad ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.

7. Favorece un buen funcionamiento de tu cerebro: Por su contenido de Potasio, la alcachofa posee propiedades vasodilatadoras permitiendo que llegue más oxígeno al cerebro y gracias al Fósforo ayuda a mejorar nuestra capacidad cognitiva.

8. Cuida tu piel: La vitamina C y los compuesto antioxidantes de la alcachofa ayudan a aumentar la producción de colágeno, evitar que la piel se seque y reducir el riesgo de infecciones cutáneas.

Dato: Cuando compres alcachofas asegúrate de que éstas tengan sus hojas cerradas, así estarán más tiernas.

¿CÓMO COMER LA ALCACHOFA?

La forma tradicional y más sencilla de prepararla es cocinarla en una olla con agua hirviendo por 30-40 minutos (hasta que las hojas estén tiernas) y servir acompañada de algún aderezo saludable como una limoneta.

¿DE QUÉ OTRA MANERA SE PUEDE CONSUMIR?

Existen diversas preparaciones como ensaladas, pastas o dips que puedes preparar con fondos de alcachofas que ya vienen cocinados, comprados a granel o en frascos conserveros.

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