La mentira de los planes detox

La industria del “detox” sigue en pleno auge, ofreciendo jugos y otros productos dentro de un “plan detox” que promete eliminar las toxinas del cuerpo, perder peso rápido y así promever el supuesto bienestar.  El negocio en torno a a los jugos y otros productos asociados crece y crece sustentado en las supuestas propiedades milagrosas de éstos.

Pero el negocio del detox no termina allí, en las redes sociales abunda gente fitness, deportistas, health coach, naturópatas y autodenominados asesores nutricionales entre otros, que lucran vendiendo “planes detox” en base a jugos y lo peor es lo que ofrecen a todo público sin importar las condiciones de cada uno, incluyendo personas con colon irritable, enfermos renales y embarazadas entre otros, poniendo en serio riesgo su salud y nutrición. Incluso algunos de éstos planes incluyes que les compres suplementos nutricionales, productos para limpiar el colon o laxantes.

 

¿Cuál es el sustento científico que tienen los jugos detox y las dietas detox?

Lamento decirles tajantemente que ninguno. La dietas detox carecen de evidencia científica de peso.

Hablemos claro, el “detox” no existe, pero las personas suelen creer a ciegas en cualquier producto milagro para mejorar su salud o bajar de peso y las empresas a través del marketing se encargan de crear la necesidad de adquirirlos. Les inculcan a los consumidores esa necesidad de “desintoxicar el cuerpo de las toxinas que se acumulan en él”, pero cuando les preguntas a las personas de qué quieren desintoxicarse y por qué, simplemente no tienen idea.

 

Nuestro cuerpo se desintoxica por si mismo

Las toxinas existen en realidad, eso no se puede negar. Son elementos que entran al cuerpo y qué en grandes cantidades pueden tener efectos nocivos para la salud, como el exceso de plomo, alcohol o incluso medicamentos. Pero la realidad es que en condiciones normales, el cuerpo humano tiene la capacidad de desahacerse de estas toxinas sin mayor problema, y lo hace a diario mediante varios órganos, como nuestro hígado y riñones, principales encargados de eliminar los desechos y toxinas que circulan en la sangre ya sea a través de las heces o de la orina.

 

Entonces…¿Para qué si te sirven los jugos de verduras y frutas?

Si bien no cumplen con la promesa de desintoxicar el cuerpo ni bajar de peso, sí pueden ser un buen complemento dentro de una alimentación balanceada, ya que entregan un buen aporte de vitaminas y minerales, ayudando a cumplir con las recomendaciones de estos micronutrientes.

 

Para que tengas en cuenta

– Las vitaminas se pierden rápidamente tanto con la exposición al aire, como la exposición a la luz y/o los cambios de temperatura, por lo tanto si vas a consumir un jugo para complementar tu alimentación, lo mejor es que haya sido fabricado en el día o hecho por ti en casa al momento de consumirlo. Un jugo de varios días o que se encuentra en una vitrina expuesto a la luz o sin regrigerar ya no sirve.

– Cuando te prepares un jugo casero, asegúrate de utilizar todas las partes posibles de las verduras y frutas, incluída la cáscara para aprovechar los nutrientes y la fibra (recuerda que sin fibra los azúcares de la fruta pasan rápido al torrente sanguíneo elevando de forma brusca la glicemia).

– Prefiere un jugo a base de vegetales verdes (como pepino, apio y espinaca) con una porción pequeña de fruta (por ejemplo manzana verde) para agregarle algo de dulzor.

– Los jugos no reemplazan una comida,  la pérdida de peso promovida por las dietas detox se producen porque  restrigen enormemente los alimentos y son bajísimas en calorías, no cubriendo las necesidades básicas que tu cuerpo necesita de enrgía y nutrientes, lo que sólo te llevará a perder masa muscular haciendo tu metabolismo más lento y adivina qué….si! cuando vuelvas a tu rutina lo más seguro es que tendrás el indeseado efecto rebote.

– En resumen el “detox” no es el que elimina las toxinas de tu cuerpo y la pérdida de peso no es saludable ni menos duradera.

 

Fuentes:

https://nccih.nih.gov/health/detoxes-cleanses

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/25522674/

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