¿Cómo iniciar un estilo de vida saludable?

Tener una vida saludable está en tus manos y lo mejor de todo es que puedes comenzar HOY! Llevar un estilo de vida saludable no se trata de bajar de peso para el verano o consumir batidos de moda, es un compromiso, ya que todas las decisiones que tomes hoy influirán en tu salud y calidad de vida próxima, así que…¿comencemos ya?

Muchas veces es complicado saber por dónde iniciar, pero con esta guía ya puedes hacer los primeros cambios hacia una mejor calidad de vida.

chequeo-medico
LO PRIMERO, ANALIZA TU ESTADO DE SALUD ACTUAL

Si no has ido al médico, realízate un chequeo preventivo. Esto debieras hacerlo al menos una vez al año. Cuando tengas los resultados infórmate y realiza todas las consultas a los profesionales de salud pertinentes. Consulta sobre tu riesgo cardiovascular (muy relacionado con el peso y la cincunferencia de cintura).

Si ya tienes problemas de salud, el tratamiento debe ser prioridad para contribuir a formar una vida sana. Muchas veces la gente se “siente mejor” y dejan de lado las indicaciones, pero tarde o temprano la bomba explote y aparezcan las consecuencias.

REFLEXIONA SOBRE TU NIVEL DE ACTIVIDAD FÍSICA

¿Haces algún deporte? ¿Haz buscado alguna alternativa que te guste? Las máquinas en el gimnasio no son la única alternativa. Existen un sin fin de actividades que puedes hacer como trotar al aire libre, calistenia, natación, ciclismo, zumba, aerobox, etc. Incluso puedes aprovechar implementos que comúnmente hay en casa para ejercitarte.

¿Cuántas veces a la semana te ejercitas? ¿Qué tan intensa es tu rutina? ¿Es efectivo el tiempo que te mueves o pasas la mitad distrayéndote con otras cosas? Hacer deporte una vez a la semana (aunque sean varias horas) no te hace saludable. Tu cuerpo no está acostumbrado. Tener una rutina sedentaria toda la semana y el sábado salir a correr como maratonista puede incluso ser contraproducente. Hay casos de personas han muerto infartadas por sobreexigirse un sólo día, siendo que su cuerpo no estaba habituado.

Por otra parte el tiempo que te ejercites debe ser efectivo. Es muy común ver en gimnasios que la mitad del tiempo la gente está conversando, descansan más de la cuenta o están más preocupados de la sacarse una selfie que de ejercitarse realmente.

La intensidad también influye en la mejora de tu salud. Sin esfuerzo no hay recompensa. El esforzarte cada vez un poquito más,  te hará más fuerte, tendrás mejor capacidad física y menos cansancio.

¿No te gusta ejercitarte sólo? Entonces busca actividades grupales o motiva a tu familia.

¿No tienes tiempo? Existen rutinas de poco tiempo pero de alta intensidad que pueden ser muy efectivas. Asesórate.

Establece metas realistas. Si no estás acostumbrado, parte con un par de veces a la semanas, aunque sean 15 minutos por vez. No te fustres, todo lo contrario, agradece y siente orgullo de tus primeros logros. Establece una rutina e incrementa progresivamente semana a semana, de esta manera formarás un hábito.

Deja el sedentarismo en el resto de tu vida. ¿Vas a comprar en auto al supermercado que queda a 10 minutos caminando? ¿Tomas asensor para subir apenas al 4to piso? ¿No sacas a pasear  tu mascota?

ejercitate
nutrete
ELIGE ALIMENTARTE BIEN, ELIGE NUTRIRTE

Una adecuada nutrición es la base de una vida saludable. Si ingieres todos los nutrientes que tu cuerpo necesita y en las proporciones adecuadas no sólo tendrás un peso saludable, mejoras tu composición corporal, previenes muchísimas enfermedades (sí, la gran mayoría está ligada a la alimentación pero a pocos les importa), ganas salud, tienes más energía, más ánimo, te concentras más, funcionas mejor, estarás más feliz, etc, etc, etc….¿necesitas otras  razones para hacerlo?

No es fácil cambiar los hábitos de alimentación, pero si comienzas con metas realistas y agradeces cada pequeño avance, seguro lo lograrás y para ayudarte te dejo el siguiente paso a paso:

1. ANALIZA TUS COMIDAS POR UNA SEMANA: Lo primero que necesitas para cambiar es tomar conciencia de lo que haces, sobre todo cuando hablamos de hábitos alimenticios. Aunque parezca fome, anota en una agenda por una semana todo lo que consumiste, incluyendo líquidos, snacks y otros. Al final de cada día revisa tu listado de comidas y reflexiona sobre la cantidad y calidad de los alimentos que comiste ¿Qué puedo mejorar? ¿Qué estuvo de más o fue innecesario? ¿Tenía hambre real cuando consumí tal cosa…o fue sólo un antojo?

2. MANTIENE UNA DESPENSA SALUDABLE: Limpia tu despensa, refrigerador, cartera, cajones y todos los lugares donde guardes comida. Retira todo aquello que no sea saludable ¿Por qué? Porque sabes que esos alimentos están ahí y recurrirás a ellos apenas tengas un antojo.

No compres nada que no sea necesario. Esa excusa de que “es la galleta pra mi hijo” o similares, sácalas de tu mente. La mejor manera de mantenerse saludable, es creando un ambiente saludable para ti y tu familia.

3. PLANIFICA TUS COMIDAS Y COMPRAS: Realiza el trabajo de crear un menú para la semana o para el mes (aunque sea una vez, luego puedes repetirlo, no es necesario que crees mil comidas). Realiza las compras de alimentos 1 vez a la semana en base a esto. Así ahorrarás tiempo al no ir a comprar cada día y evitarás desperdicirar alimentos porque no supiste en qué utilizarlos.

No se trata tampoco de cocinar todos los días. Puedes preparar algunos básicos como arroz, quinoa o legumbres para varios días y sólo los vas alternando, cambiando los acompañamientos y ensaladas. También puedes preparar grandes cantidades y congelar para la otra semana. Busca preparaciones que necesiten los mismos ingredientes y así puedes cocinar 2×1 ¿Qué significa esto? Por ejemplo anteayer hice 2 almuerzos (espaguetis con salsa boloñesa y zuchinni rellenos) ya que la base que ocupé (cebolla, pimentones, zanahoria, carne y champiñones) era la misma.

4. BÁSICOS QUE NO TE DEBEN FALTAR: Ten siempre en tu despenda alimentos como avena, arroz y pasta integral, frutas y verduras de temporada, frutos secos, semillas, lácteos descremados o leche vegetales, huevos, verduras congeladas y un buen aceite entre otros.

5. NO DESPERDICIES NADA Y BUSCA OPCIONES NUEVAS: Parte de alimentarse bien es saber aprovechar los alimentos. No botes nada, si hay una espinaca fea que ya no te vas a comer, utilízala para hacer un jugo verde o un pesto. ¿Botas las hojas de betarraga? Con ellas puedes hacer ricas ensaladas (sabor similar a la espinaca) ¿Tienes tomate muy maduros? Transfórmalos en salsa! ¿Botas el tallo del brócoli? ¡Es mucho más nutritivo de lo que crees!

DESCANSA

¿Descansas lo suficiente? El cuerpo no es un juguete, todo lo que haces repercute en él y necesitas darle un descanso adecuado para que se pueda renovar. ¿Por qué motivos descansas poco? ¿Lo puedes cambiar? Muchas veces nos quedamos pegados en el celular viendo cualquier tontera que no contribuye en nada. Desconéctate, no se va a acabar el mundo porque no leas un email hasta el otro día o por no ver el video del que todos hablan.

Si te cuesta dormir prueba apagando todas las luces, celulares y televisores antes. La luz artifical influye mucho en nuestro cuerpo y altera la normal secreción de la hormona que induce el sueño.

Come liviano en la noche para darle reposo a tu sistema digestivo y que ésto no influya en tu calidad de sueño. Prueba ducharte con agua caliente antes de dormir, te relajará. También evita líquidos cafeinados como las bebidas cola, café, mate, etc.

descansar
CONTROLA EL ESTRÉS

Los problemas son parte de la vida, todos los tenemos, pero cada uno decide como le afecta. Desconéctate y no dejes que las cosas te afecten. No por un problema que tuviste en la mañana vas a amargar todo tu día. No por un problema que tienes en el trabajo, vas a descargarte con tu familia. Separa las cosas y piensa que cada día es una  nueva oportunidad.

Si tienes algo que te angustia, busca la posible solución, si no busca ayuda. Estar pensando todos los días en lo mismo y no actuar, es la peor decisión que puedes tomar.

RECRÉATE AL AIRE LIBRE

Parte de una vida sana es distraerse y renovar energías. Escápate un fin de semana (dónde sea), organiza un picnic en el parque con amigos o familia, sale a explorar un cerro (y aprovechas de ejercitarte), realiza una caminata por la playa, recorre una ciudad vecina. Inventa tu propio panorama.

RODÉATE DE BUENAS VIBRAS

Busca personas como tú, con tus mismos intereses y estilo de vida similar. Eso si nunca faltan las personas que te incitan a caer de nuevo o tiran toda su mala onda, a ellos, déjalos ir, nada bueno te aportarán y no tienen por qué intrometerse en tu vida.

Ya estás listo. AHORA es el momento perfecto para cumplir tus metas y tener una vida sana de una vez por todas.

recrearse

Escribir un comentario